La mejor preparación no consiste en conseguir que todo sea perfecto, sino en llegar con tiempo y aceptar el ritmo real del bebé. Las pausas para comer, cambiar o calmarse forman parte de la sesión.
Ropa sencilla
Los tonos neutros y las prendas cómodas permiten que la atención permanezca en las manos, las miradas y la conexión. No hace falta comprar un vestuario especial.



